Dificultades, Técnicas de estudio

CÓMO UTILIZAR TU PERFIL DE APRENDIZAJE EN EL DÍA A DÍA

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¿Cuántos niños tienen dificultades en el aprendizaje? ¿Cuántos niños nos encontramos que dan la sensación de no desarrollar totalmente sus capacidades? ¿Cuántos maestros nos sentimos frustrados, insatisfechos porque no sabemos qué ocurre ni cómo podemos ayudar a esos niños?

Como maestra, siempre he querido ir más allá y encontrar el por qué a todos estos interrogantes. Durante muchos años he ido formándome, leyendo y aplicando diferentes métodos, técnicas… y sigo formándome porque siempre hay algo que aprender.

En este artículo quiero compartir con vosotros lo que aplico en mi aula a mis alumnos en el día a día para guiar a aquel que quiere escuchar. Cada curso es diferente, cada día surgen nuevos retos, eso es inevitable; sin embargo, conocer un poco más a los niños con los que trabajamos es fundamental para poder ayudarles e interpretar las señales que nos mandan logrando que nuestro trabajo sea más efectivo.

Autores imprescindibles que me han enseñado muchísimo son: Howard Gardner, Virginia Satir, Harald Blomberg, y Carla Hannaford, entre muchos otros. Y aplico cada día algún aprendizaje suyo.

  • De Gardner utilizo su Test de inteligencias múltiples” ya que me ayuda a conocer las capacidades de mis alumnos, sus intereses, también me sirve para saber captar su atención, y explica por qué se les da mejor un área que otra.

Por ejemplo, los niños con una inteligencia musical destacada son capaces de crear canciones de “rap” y esta información la aplicamos al área de ciencias sociales y a la de lengua para relacionarlas de manera transversal y vivencial. Al inventar canciones basadas en sucesos históricos y al mismo tiempo practicar la rima, trabajamos los contenidos de cada unidad pero dando la opción a cada niño de brillar de alguna manera y también de adquirir los conocimientos establecidos adaptándonos a sus potencialidades.

  • También realizan el “Test de Vark” para saber cuál es su sistema de representación. Sabemos que la comunicación empieza y termina en nuestros sentidos ya que a través de ellos percibimos el mundo que nos rodea. Las formas en las que recogemos, almacenamos y codificamos la información en nuestra mente se conocen como sistemas representativos. Estos son: el sistema visual, auditivo y táctil o cinestésico. El test de vark nos ayuda a detectar el canal por el que nuestro alumno recibe la información y nos ayuda a conocerle y comprender algunas de las causas de la falta de atención o dificultad de aprendizaje. Al unir los dos test aparecen datos muy curiosos que nos ayudan a conocer y comprender las causas de determinadas conductas en el aula o dificultades de aprendizaje. 

Por ejemplo, un caso contradictorio, en el cual un niño tiene la inteligencia visual baja según el test de las inteligencias múltiple, pero en el test de Vark  tiene como canal de representación el visual. Esto se traduce en que habrá una falta de atención visual llevando a tener faltas de ortografía, confundirá signos o números, se saltará líneas al leer…etc. Para lograr mejorarla realizamos ejercicios oculares antes de comenzar cualquier actividad que implique esa capacidad.

  • Al principio de curso también evalúo su “Perfil de aprendizaje”. Según Carla Hannaford el niño tiene una serie de dominancias. Estas son mano, pie, ojo, oído, hemisferio cerebral. Para más información, podéis ver el siguiente video, en inglés eso sí..

¿Cómo afecta esto en el aula? El perfil del ojo dominante me ayuda a colocarlos en el aula para que fijen mejor lo que escribo en la pizarra, es decir, si su dominancia es ojo izquierdo le colocamos a la derecha de la clase mirando a la pizarra (dentro de un distribución clásica del aula). Además el conjunto de dominancias me ayuda a comprender por qué presentan bloqueos.

Cuando asimilamos información nueva o, estamos bajo tensión, tenemos mejor acceso a los sentidos que se vinculan directamente con el hemisferio cerebral dominante.

Sin embargo, en estado de relax, los sentidos se ven favorecidos cuando el ojo, oído, mano y pie dominantes están en el lado opuesto del cuerpo al hemisferio cerebral dominante.

Os explico esto un poco más. Nuestros cerebros se componen de dos hemisferios conectados por el cuerpo calloso:

  1. El hemisferio izquierdo (lógico) se encarga de los detalles, las partes y los procesos del lenguaje y del análisis lineal, el alfabeto, las palabras, la sintaxis, la ortografía. Es el hemisferio del lenguaje y los números de forma lineal y prefiere seguir una técnica paso a paso para aprender algo nuevo. El aprendiz lógico tiende a recibir un reforzamiento más positivo en el sistema educativo actual, orientado hacia el lenguaje.
  2. El hemisferio derecho (emocional) se encarga de las imágenes, el ritmo, la emoción y la intuición. Este hemisferio procesa la información partiendo  del todo y analizando las partes de manera contextual, procesa mediante imágenes, ritmo, movimiento, emoción e intuición.

Además de estas diferencias de especializaciones, cada hemisferio controla un lado diferente del cuerpo. Así la mano derecha envía y recibe señales del hemisferio izquierdo y lo mismo ocurre en todo el cuerpo.

De este modo la tendencia hacia la dominancia hemisférica, nos indica la preferencia por funciones sensoriales y motrices relacionados con nuestros patrones particulares de dominancia lateral. Si esas funciones están en el lado contrario del hemisferio dominante se comunican mejor con el cerebro, incluso cuando hay tensión.

“Por ejemplo: si tu hemisferio cerebral dominante está en el lado izquierdo y tu ojo dominante en el derecho, entonces tienes la capacidad de captar la información visual en cualquier momento, aunque la situación sea de tensión. La visión será un medio preferente para aprender en las personas cuyo ojo dominante está en el lado opuesto al hemisferio cerebral dominante y se consideran aprendices visuales”

Por lo tanto cuando hay mucha tensión o cuando hay algo nuevo que aprender el hemisferio no dominante tiende a disminuir radicalmente su funcionamiento y deja que el hemisferio dominante se encargue de las funciones primarias. Esta situación  de funcionamiento disminuido en un hemisferio se llama estado unilateral.

En cambio, cuando los dos hemisferios trabajan juntos de manera óptima se dice que hay un estado integrado y es la clave para el razonamiento y la creatividad de nivel superior.

Cuando estamos tensos sólo los sentidos dominantes, la mano y el pie del lado opuesto al hemisferio, son capaces de procesar. Por ejemplo los aprendices visuales tienen el ojo dominante del lado opuesto al hemisferio cerebral dominante y pueden tener acceso a la información visual aunque estén bajo tensión.

De esta manera, en el perfil visual limitado, con el ojo dominante del mismo lado que el hemisferio cerebral dominante, el acceso visual disminuye cuando hay estrés. Aproximadamente la mitad del total de los aprendices es homolateral con respecto a los ojos.

Todo esto me ofrece una información muy útil que explica todas estas situaciones cuando hay bloqueos en los exámenes o cuando simplemente les cuesta aprender algo.

En este momento hay muchos niños con estrés y, por tanto, hay un bloqueo de recepción e interpretación de mensajes.