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CADA UNO APRENDE DE UNA MANERA

APRENDER A SU MANERA

¿Cuál es tu patrón de aprendizaje personal?

Estamos diseñados para movernos con todo el cuerpo e interactuar con un mundo tridimensional.

Este movimiento implica asimetría y el desequilibrio se produce cuando uno de estos planos está demasiado enfatizado. Idealmente somos bilaterales para la mayor parte de los patrones de movimiento que realizamos y lideramos con un único lado sólo en algunas tareas específicas. Incluso cuando nos especializamos en un ojo, oído, mano o pie dominante (para la escucha, visión, coordinación mano-ojo y el movimiento del cuerpo) permitiéndonos compensar con un lado del sistema cuando el otro no está disponible. Sin embargo cuando, teniendo una habilidad bilateral, nos apoyamos demasiado en el uso de un solo lado, ponemos a todo el sistema bajo innecesarias demandas.

Cuando el aprendizaje es bajo estrés, se deben memorizar hechos sin un contexto de significado o  hay un exceso de actividades bidimensionales (libro, televisión, videojuegos) ignorando las habilidades de percepción y de profundidad, el aprendizaje no integrativo se pierde pudiendo caer en el estrés crónico. Bajo el estrés el aprendizaje continúa pero en un patrón poco eficaz que puede ser difícil de desaprender, y el aprendiz queda bloqueado en respuestas unilaterales.

Pasar mucho tiempo sentado es otro reto para la integración cerebral ya que la actividad y la relajación son estados musculares naturales y cuando no se puede acceder a alguno de ellos, aparece el estrés.

Nuestro cerebro aprende gracias a la información que llega a nuestros órganos de aprendizaje. Cada individuo usa de diferente modo estos órganos. Algunos aprenden mejor mirando, otros escuchando…. Son tendencias innatas. El estilo de aprendizaje de un individuo depende de la manera específica en que sus órganos de aprendizaje has establecido sus vías neurológicas.

Cuando asimilamos información nueva o, estamos bajo tensión, tenemos mejor acceso a los sentidos que se vinculan directamente con el hemisferio cerebral dominante. Y en estado de relax los sentidos se ven favorecidos cuando el ojo, oído, mano y pie dominantes están en el lado opuesto del cuerpo al hemisferio cerebral dominante.

Esto conlleva una información muy útil que nos ayuda a conocer a nuestro alumno y a que se conozca él mismo.

Nuestros cerebros se componen de dos hemisferios conectadas por el cuerpo calloso. El hemisferio izquierdo (lógico) se encarga de los detalles, las partes y los procesos del lenguaje y del análisis lineal, el alfabeto, las palabras, la sintaxis, la ortografía. Es el hemisferio del lenguaje y los números de forma lineal y prefiere seguir una técnica paso a paso para aprender algo nuevo. El aprendiz lógico tiende a recibir un reforzamiento más positivo en el sistema educativo actual, orientado hacia el lenguaje. El hemisferio derecho (emocional) se encarga de las imágenes, el ritmo, la emoción y la intuición. Este hemisferio procesa la información partiendo  del todo y analizando las partes de manera contextual, procesa mediante imágenes, ritmo, movimiento, emoción e intuición.

Además de estas diferencias de especializaciones cada hemisferio controla un lado diferente del cuerpo. Así la mano derecha envía y recibe señales del hemisferio izquierdo y lo mismo ocurre en todo el cuerpo. De este modo la tendencia hacia la dominancia hemisférica, nos indica la preferencia por funciones sensoriales y motrices relacionados con nuestros patrones particulares de dominancia lateral. Si esas funciones están en el lado contrario del hemisferio dominante se comunican mejor con el cerebro, incluso cuando hay tensión.

Si tu hemisferio cerebral dominante está en el lado izquierdo y tu ojo dominante en el derecho, entonces tienes la capacidad de captar la información visual en cualquier momento, aunque la situación sea de tensión. La visión será un medio preferente para aprender en las personas cuyo ojo dominante está en el lado opuesto al hemisferio cerebral dominante y se consideran aprendices visuales.

Entonces cuando hay mucha tensión o cuando hay algo nuevo que aprender el hemisferio no dominante tiende a disminuir radicalmente su funcionamiento y deja que el hemisferio dominante se encargue de las funciones primarias. Esta situación  de funcionamiento disminuido en un hemisferio se llama estado unilateral. En cambio, cuando los dos hemisferios trabajan juntos de manera óptima se dice que hay un estado integrado y es la clave para el razonamiento y la creatividad de nivel superior.

Cuando estamos tensos sólo los sentidos dominantes, la mano y el pie del lado opuesto al hemisferio, son capaces de procesar. Por ejemplo los aprendices visuales tienen el ojo dominante del lado opuesto al hemisferio cerebral dominante y pueden tener acceso a la información visual aunque estén bajo tensión.

Por ejemplo, en el perfil visual limitado, con el ojo dominante del mismo lado que el hemisferio cerebral dominante, el acceso visual disminuye cuando hay estrés. Aproximadamente la mitad del total de los aprendices es homolateral con respecto a los ojos.

“COMO APRENDE MI CEREBRO”

Carla Hannaford

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